• Alexis Sazo

Nuestra Ciudadanía



Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo. (Filipenses 3.20 RVR60)


El Señor nos llamó de todos los pueblos, naciones y lenguas para ser su pueblo; sus hijos obedientes a sus mandatos. Pero si nuestra ciudadanía está en los cielos, me pregunto: ¿Los cristianos deberíamos interesarnos en la política? Dios nos enseña que no somos de este mundo:


Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. (Juan 17:14, 16)


Entonces, si no somos del mundo, no nos debería importar los afanes del mundo, pues son pasajeros: Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre (1 Juan 2.17 RVR60). Además, el que pone a los gobernantes del mundo, el que levanta a los reyes y sus reinos es Dios: Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos (Daniel 2.20-21 RVR60).


Si Él levanta y quita a los gobernantes, ¿qué hace un hijo de Dios preocupándose de la política del mundo? Porque Dios solo no nos manda a oponernos a los gobernantes, sino que nos dice que debemos someternos a ellos:


Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. (Romanos 13.1-2)



Vuelvo a preguntar, si Dios pone y quita a los gobernantes del mundo, entonces, ¿hace falta que yo vote por algún candidato a gobernante? La verdad es que no, pues no somos de este mundo y lo que pase aquí no nos compete.


Como sus hijos fuimos llamados para otra cosa; para predicar el evangelio de Cristo. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. (Marcos 16.15 RVR60). Así que, hermanos, preocupémonos de lo que Dios nos mandó a preocuparnos y olvidémonos de las cosas que les competen a Él; pues bien dijo el Señor:


No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad. (Hechos 1.7 RVR60)



87 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram