• Alexis Sazo

Beneficios de la obediencia



Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. (Juan 15:9–10)


Hablar del amor de Dios y del amor por Dios es bastante fácil y no suscita oposición alguna, pero si uno trata de hablar sobre obediencia a Dios, nos encontraremos con un muro de falta de entusiasmo y en algunos casos hasta rechazo. No obstante, el Señor Jesús dijo:


El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama. (Juan 14:21)


En otras palabras, la obediencia a Dios es una demostración del amor que le tenemos. No se trata de lucirse, sino de amarle. Lo que quiero decir, es que obedecer a Dios no es para que otros vean cuánto le amo, sino que la obediencia a Dios es una señal de la nueva vida en el creyente. No es un «quizás así debería ser», no, es como debe ser. Esta obediencia a Dios no es orgullosa o exterior, sino del corazón:


Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia. (Romanos 6:17–19)


La obediencia no es una pesada carga, porque «sus mandamientos no son gravosos» (1 Juan 5:3); por lo tanto, no esclavizan a quien los cumple, sino que nos liberan de la inclinación al mal que aún mora en nuestra carne.


Cuando el Señor hablaba de su Padre, podía decir: «porque yo hago siempre lo que le agrada» (Juan 8:29). Meditar en el lugar que el Padre ocupaba en la vida del Señor Jesús nos ayuda a acallar nuestros propios deseos, a fin de buscar y hacer la voluntad de aquel a quien pertenecemos.


Por medio de nuestras propias fuerzas no podemos responder a lo que Dios nos pide; únicamente podremos hacerlo dejándonos conducir por su Espíritu Santo. Entonces descubriremos que obedecer al Señor Jesús, escucharle y poner en práctica sus enseñanzas, es la senda del conocimiento de Dios, del gozo y la verdadera libertad.


41 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Amor santo

  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram