• Alexis Sazo

Superar una prueba



No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. (1 Corintios 10:13)


El problema del sufrimiento nos afecta a todos. Muchos incrédulos ven en él la prueba de la «inexistencia» de Dios, o su impotencia, indiferencia y falta de amor. En cuanto a los creyentes que pasamos por alguna prueba, el sufrimiento puede debilitar nuestra fe, como un terremoto abre una grieta en el suelo. Ya que digo esto, una vez, un creyente comparó el versículo del encabezado con «las paredes de contención de una construcción antisísmica», pues contiene afirmaciones que sostienen al creyente. Ya que sin importar cuán duro puede ser el movimiento telúrico, estas «paredes» se mantienen firmes.


Pero cuando miramos en su Palabra, podemos entender de mejor manera el propósito de estas en nuestras vidas:


1. En la prueba, Dios es soberano. Esto significa que no permite que sobrepase nuestras capacidades de resistencia que Él conoce perfectamente. Podemos ver el ejemplo de Job en los dos primeros capítulos.


2. Durante la prueba podemos tener asegurada la fidelidad de Dios. Sus cuidados, los cuales ya hemos experimentado en los buenos y en los malos momentos, seguirán siendo los mismos tanto en el presente como en el futuro (ver Deuteronomio 31:8).


3. En medio de las pruebas, Dios da las fuerzas y la paciencia para resistir, y las renueva conforme a nuestras necesidades; y esto hasta que dé la salida. Así lo leemos en su Palabra: «¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas» (Isaías 40:28–29)


Algo que precisamos entender muy bien los cristianos, es que no somos «superhéroes», pues tenemos limitaciones y estamos llenos de debilidades. Y también que el objetivo de Dios a través de las pruebas es purificarnos de nuestros pecados, moldearnos para que seamos más como su Hijo, el Señor Jesús; así como fortalecernos en nuestra fe para con Él. Una vez que con la ayuda de Dios superemos la prueba, habremos producido nuevos frutos para la gloria de Dios y para nuestro bien.


43 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram