• Alexis Sazo

«Santificado sea tu nombre» (2)



En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. (Salmos 9:10 RVR60)


Pronunciar el nombre de Dios, para nosotros debe evocar inmediatamente el supremo honor que se le debe (Mateo 6:9). Nadie exaltó mejor el nombre de Dios que su Hijo Jesús. Él lo reveló mediante sus Palabras, sus hechos, su vida y su muerte. Igualmente mediante su santidad, su amor, su justicia y su victoria cuando resucitó. Él mismo dijo: «Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos» (Juan 17:26 RVR60).


Santificar el nombre de Dios es reconocer que Él es Santo, enteramente diferente de todo lo que caracteriza al ser humano. Es darle el lugar que merece en toda nuestra vida, en nuestros pensamientos, nuestras elecciones y nuestras palabras.


En el mundo que vivimos, el nombre de Dios está lejos de ser santificado. En lugar de ser respetado, a menudo es blasfemado. Esto muestra la decadencia moral de los hombres que buscan su propia gloria. Bien dice Dios en Romanos:


Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. (Romanos 1:21–23 RVR60)


Incluso en la vida de los así llamados cristianos, el nombre de Dios a menudo es deshonrado.


En un antiguo manuscrito, fue hallada la oración de un cristiano anónimo, que decía así:


«Padre amado, tu nombre sea santificado. reconozco que a menudo he profanado tu nombre y que con mi orgullo, preocupado por mi honor y mi reputación, he mancillado tu santo nombre. Socórreme en tu gracia para que en mí no haya más que tu nombre y tu gloria».


Quiera Dios que podamos hacer nuestra esta conmovedora oración, teniendo siempre en cuenta santificar el nombre de nuestro bendito y amado Dios.


40 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram