top of page
  • Alexis Sazo

¿Rebeldes o dóciles?



Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud. (Salmos 143:10)


El cabello de algunas personas pareciera que tiene voluntad propia. Se va donde quiere ir y se resiste obstinadamente a todo intento de dirigirlo a cualquier otra dirección que no quiera ir. Mientras que el cabello de otras personas es dócil y muy manejable. Con gusto se amolda a donde la persona quiere. Por así decirlo, sabe quién es el jefe y recibe de buena gana toda dirección que le quieran dar.


Dice en Salmos: «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser sujetados con cabestro y con freno, porque si no, no se acercan a ti» (Salmos 32:8–9). Así como el ejemplo del pelo, su Palabra, nos dice que podemos ser porfiados como un caballo o un mulo, los cuales no tienen entendimiento, es decir, son necios. Dios desea que nosotros le entreguemos el control de nuestras vidas, que no seamos como estos animales sin razón. Como dice el versículo 8, nos quiere instruir en el camino en que debemos andar y guiarnos vigilantemente.


Pero debido a que somos tercos es que nos dice: «Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas» (Mateo 11:29). Una cosa que debemos entender es que los que se someten a los propósitos de Dios no son débiles de carácter. Puesto que han hecho suya la voluntad de Dios, y esa voluntad es la más firme que pueda existir. Porque cuando cambiamos nuestras propias agendas por la de Dios, nuestras vidas comienzan a producir los resultados espirituales que Él tanto desea de nosotros, pues le glorifican.


La pregunta es: ¿Cuál agenda estamos siguiendo, hermanos? ¿La nuestra o la de Dios? Pidámosle a Dios que nos ayude a hacer su voluntad cada día, dejando la nuestra de lado, para que así podamos decir como David:


El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón. (Salmos 40:8)


51 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram
bottom of page