• Iris P.

DIOS ESTÁ MUY POR ENCIMA DE NOSOTROS



Estamos impresionados por el ingenio humano, por su ciencia, sus descubrimientos y avances tecnológicos, pero debemos reconocer que el hombre tiene un poder y sabiduría limitadas. En cambio, Dios posee un poder infinito, una sabiduría incomprensible para sus criaturas y nada ni nadie puede ponerle trabas a sus planes, ni tampoco impedirle cumplir sus designios.


Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? (Romanos 9.20). 

El mundo material está regido por las leyes naturales, pero detrás de estas podemos discernir al autor de ellas, es decir, a Dios, el gran arquitecto del universo.


Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. (Romanos 1.20)

El hombre es solo una criatura; sin embargo, Dios es el Creador de todo lo existente y todo está sometido bajo su control (Lamentaciones 3.37-38). Todo se desarrolla de acuerdo con su plan eterno de infinita sabiduría. Él es eterno (Apocalipsis 1.8), es Omnipresente (Jeremías 23.24), Omnisciente (Hechos 15.18) y Omnipotente (Jeremías 32.27). Y ningún problema, ni ninguna dificultad pueden sorprenderlo o sobrepasar su sabiduría (Isaías 55.8-9). 


Como Dios Todopoderoso, nadie puede oponerle resistencia. Como Dios Santo, su ira se enciende contra el pecado (Salmos 34.16). Como Dios Fiel y Verdadero, las profecías y las promesas de su Palabra, la Biblia, se cumplen indefectiblemente (Deuteronomio 7.9).  Como Dios Justo, su juicio caerá sobre los que practican la injusticia (Salmos 7.11). Pero como Dios de Amor dio a su Hijo unigénito, Jesucristo, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3.16). 


Dios es grande, pero no desestima a nadie; es poderoso en fuerza de sabiduría (Job 36.5). Y si nosotros le amamos, es porque Él nos amó primero (1 Juan 4.19). 


¡Qué Dios como tú, oh Altísimo Rey de reyes y Señor de señores!


74 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram