• Alexis Sazo

Convencido



Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. (1 Timoteo 1:15 RVR60)


Un famoso médico y profesor universitario estuvo muy turbado durante varios años por lo que había aprendido sobre la Biblia en su infancia, e igualmente por todas las críticas que había escuchado sobre la Palabra de Dios. Un día decidió leerla para comprobar con sus propios ojos si era verdad todo cuando había aprendido y escuchado, y después de su lectura declaró públicamente:


«Ahora creo que la Biblia es la Palabra inspirada por Dios. Ella me reveló la verdad como ningún otro libro en el mundo, y me dio un diagnóstico muy claro de mi condición espiritual; soy un pecador. Por naturaleza estoy perdido en mi pecado y alejado de Dios sin posibilidad alguna de acercarme a Él por mis propios medios o esfuerzos. Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios sin padre humano, sino concebido por obra del Espíritu Santo y nacido de María cuando aún era virgen.


Creo que todos los hombres somos pecadores por naturaleza y que estamos alejados de Dios, y así mismo, nadie puede salvarse por sí mismo. Creo también que el Hijo de Dios vino a la tierra y que, al ser derramada su sangre en la cruz del Calvario, pagó el rescate por nuestros pecados. Asimismo creo que aquel que recibe a Jesucristo como su Salvador, nace espiritualmente de nuevo para vivir eternamente. Porque bien dijo Jesús:


De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. (Juan 5:24 RVR60)


Ya no estoy en la incertidumbre, y por la fe en Dios, poseo la convicción de haber encontrado la verdad, sobre la cual no tengo la más mínima duda; pues Jesús dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (Juan 14:6 RVR60)


Como pensamiento final puedo agregar que leer la Palabra de Dios, cada día como alimento espiritual, nos ayudará a corregir nuestras malas inclinaciones, a purificar nuestros afectos, pues nos da un creciente conocimiento de Dios y de su justicia».


Bien dice la Palabra de Dios: «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmos 119:105 RVR60). Si usted desea conocer la verdad sobre la vida y la muerte, el propósito por el cual los seres humanos estamos en este mundo, y cómo acercarse a Dios, entonces lea la Biblia, en ella encontrará toda la verdad de Dios para sus criaturas. Pero no demore, pues mañana podría ser demasiado tarde.


94 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
  • Telegram
  • Twitter
  • Instagram